Artritis Reumatoidea - Tratamiento de artritis reumatoidea
Tratamiento de artritis reumatoidea: la ozonoterapia es un tratamiento eficiente contra la artritis reumatoidea
¿Qué es Artritis Reumatoidea?
La artritis reumatoidea o AR es una forma común de artritis que ocasiona inflamación, calor, hinchazón y dolor en la articulación. Las articulaciones más frecuentemente comprometidas son las manos, muñecas, codos, hombros, cuello, caderas, rodillas, tobillos y pies.
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¿En qué se diferencia la artritis reumatoidea de otras formas de artritis?
Una forma importante de distinguir la artritis reumatoidea de otros tipos de artritis es por el patrón de las articulaciones afectadas. Por ejemplo, la artritis reumatoidea afecta la muñeca y muchas de las articulaciones de la mano pero, por lo común, no afecta las articulaciones que están más próximas a las uñas. Otras articulaciones que pueden verse afectadas por la artritis reumatoidea incluyen los codos, hombros, cuello, mandíbula, caderas, rodillas, tobillos y pies. La espina dorsal no suele ser afectada directamente por la artritis reumatoidea, a excepción del cuello.
En las personas con artritis reumatoidea, las articulaciones en ambos lados del cuerpo tienden a verse afectadas. Es decir, si los nudillos de la mano derecha están inflamados, es probable que algunos nudillos de la mano izquierda también lo estén. El patrón general de las articulaciones afectadas, junto con ciertos resultados en pruebas de laboratorio, hacen posible que un médico pueda distinguir la artritis reumatoidea de otras dolencias.
¿Cómo se previene la artritis reumatoidea?
Consejos para artritis reumatoidea: Ejercicio y dieta
Ejercicio, actividad y descanso: ¿Cuánto debe hacer?
Durante muchos años, se pensaba que las personas que padecían de artritis debían descansar sus articulaciones para protegerlas contra daños. Ahora, sin embargo, los médicos y terapeutas saben que estos pacientes pueden mejorar su salud y condición física a través del ejercicio (sin lastimar las articulaciones). Una actividad física moderada y habitual ayuda a disminuir la fatiga, fortalece los músculos y huesos, aumenta la flexibilidad y la energía y mejora la sensación de bienestar general.
Puede trabajar con su equipo de salud para determinar la mejor combinación de ejercicio, actividad y descanso para su dolencia.
Cuando se padece de artritis reumatoidea, es importante hacer ejercicio para mantener las articulaciones flexibles, los músculos fuertes y el corazón y los pulmones en buenas condiciones.
Cuando una articulación está caliente, dolorida e hinchada, el descanso ayudará a disminuir la inflamación, y los ejercicios de movimientos de alcance general ayudarán a mantener el movimiento de las articulaciones. Su médico o terapeuta puede guiarle sobre la cantidad y el tipo de descanso que necesita.
Sin embargo, reducir temporalmente el nivel de actividad no significa suspender todo ejercicio. Usted aún debe ocuparse de la movilidad de las articulaciones realizando ejercicios de movimientos de alcance general, e isométricos para la fortaleza muscular:
1. Los ejercicios de movimientos de alcance general están concebidos para preservar la movilidad de las articulaciones y usualmente se realizan sin peso. Debe mover las articulaciones a través del alcance total del movimiento, prestando una atención especial al final del movimiento, donde la movilidad podría perderse primero.
2. Los ejercicios isométricos le pueden ayudar a mantener fuertes los músculos sin mover las articulaciones. Su médico o terapeuta puede enseñarle la manera adecuada de realizar estos ejercicios.
Como no implican movimiento de las articulaciones, estos ejercicios se pueden hacer cómodamente incluso cuando la inflamación está presente. Por lo general, puede continuar con ejercicios acuáticos durante los períodos de agudización, porque la flotación del agua ayuda a proteger las articulaciones y facilita los movimientos. Cuando los síntomas estén bajo control, deberá reanudar gradualmente un programa completo de ejercicios que incluya ejercicio aeróbico. El ejercicio cardiovascular es importante para la salud en general, el control del peso, la fortaleza muscular y el nivel de energía. Los programas de bajo impacto para mantenerse en forma, como caminar o montar en una bicicleta estacionaria, son por lo común buenas opciones. Debe consultar con su médico o terapeuta sobre el programa adecuado para usted.
¿Puede la dieta ayudar a controlar la artritis reumatoidea? ¿La dieta es un buen tratamiento de artritis reumatoidea?
Algunas personas con artritis reumatoidea sospechan que ciertos alimentos pueden agravar o aliviar su artritis. Cuidadosos estudios científicos no han logrado probar hasta ahora que los cambios de dieta tengan importancia en la causa o cura de la artritis reumatoidea, en la mayor parte de las personas. No obstante, los ácidos grasos omega-3 (hallados en los peces de agua fría) pueden reducir moderadamente la inflamación de la artritis reumatoidea, cuando se toman en cantidades suficientes.
Es muy importante mantener una dieta saludable que incluya cantidades adecuadas de proteína y calcio. Durante los períodos de agudización de la artritis, puede perder el apetito y tener tendencia a adelgazar. Durante estos períodos, es importante que se asegure de consumir suficientes calorías. Otras prácticas saludables, como someterse con regularidad a chequeos médicos y no fumar, también son muy importantes
¿Qué ocasiona la artritis reumatoidea?
Todavía no se conoce la causa de la artritis reumatoidea.
Sin embargo, el sistema inmunológico del cuerpo desempeña un papel importante en la inflamación y en el daño que la artritis reumatoidea ocasiona en las articulaciones.
El sistema inmunológico es la defensa del cuerpo contra bacterias, virus y otras células ajenas. En la artritis reumatoidea, el sistema inmunológico funciona incorrectamente y ataca las propias articulaciones del cuerpo y otros órganos.
¿Cuáles son los Sintomas de la artritis reumatoidea?
Los efectos de la artritis reumatoidea varían de una persona a otra.
En casi todas las personas que padecen artritis reumatoidea, los síntomas en las articulaciones varían de un día para otro, aunque siempre existe un cierto grado de artritis.
En algunas personas, la enfermedad puede ser benigna, con períodos de mayor actividad (en los que la inflamación de las articulaciones empeora) conocidos como períodos de agudización.
En otras, la enfermedad permanece activa continuamente y empeora, o progresa, con el paso del tiempo.
Alrededor de una de cada diez personas con artritis reumatoidea tiene un episodio aislado de actividad de la enfermedad (o inflamación de las articulaciones), seguido por una remisión asintomática prolongada.
La enfermedad generalmente comienza de manera gradual con fatiga, rigidez matutina (que dura por más de una hora), dolores musculares diseminados, pérdida del apetito y debilidad. Finalmente, aparece el dolor articular.
Cuando la articulación no está en uso por algún tiempo, se puede tornar caliente, sensible y rígida.
Cuando el revestimiento de la articulación (sinovia) se inflama, produce más líquido y la articulación se hincha. El dolor articular a menudo se siente en ambos lados del cuerpo y puede afectar la muñeca, las rodillas, los codos, los dedos de la mano, los dedos de los pies, el tobillo o el cuello.
Los síntomas adicionales abarcan:
- Pérdida del apetito
- Fiebre baja
- Rango de movimiento limitado
- Deformidades de manos y pies
- Nódulos redondos e indoloros debajo de la piel (generalmente un signo de una enfermedad más grave)
- Inflamación del pulmón (pleuresía)
- Enrojecimiento o inflamación de la piel
- Palidez
- Glándulas inflamadas
- Ardor, prurito y secreción del ojo
- Entumecimiento u hormigueo
Se puede presentar anemia debido a la insuficiencia de la médula ósea para producir suficientes glóbulos rojos nuevos
¿Por qué usar la ozonoterapia como tratamiento de artritis reumatoidea?
La Ozonoterapia representa hoy una alternativa para aliviar el dolor mediante la aplicación de ozono. La ozonoterapia es uno de los más eficaces tratamientos de artritis reumatoidea.
Refuerza el sistema inmunológico, disminuye el dolor y la inflamación.
El tratamiento no presenta efectos secundarios, a diferencia de los fármacos, y mejora la calidad de vida del paciente, permitiéndole volver a sus actividades normales.
El programa de tratamiento será ajustado para adaptarse a sus necesidades, teniendo en cuenta la gravedad de la artritis, otras dolencias que pueda tener y su estilo de vida individual.